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PAIS VASCO

25 de junio del 2003

Tambores de guerra en Euskal Herria
Mayor especula con la posibilidad de suspender la autonomía


Gara
El dirigente del PP Jaime Mayor Oreja advirtió ayer que, «si hay una sucesión de desafíos» al Estado español, podría plantearse la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que contempla «la suspensión de la autonomía». Tras indicar que «no hay que presumir de lo que uno va a hacer», señaló que «es el nacionalismo vasco el que tiene que parar, porque sino todos iremos al desfiladero».

El presidente del grupo parlamentario del PP en Gasteiz, Jaime Mayor Oreja, advirtió ayer que «es evidente que si hay una sucesión ininterrumpida de desafíos se podrá plantear, en un momento determinado, ese artículo famoso de la Constitución», en referencia al 155, que contempla «la suspensión de la autonomía». No obstante, abogó por «hacer las cosas una a una; no hay que presumir de lo que uno va a hacer ni forzar las circunstancias».

Mayor Oreja, en una entrevista en Radio Euskadi, contradijo así las manifestaciones realizadas el 7 de junio por el secretario general de su partido, Javier Arenas, quien desmintió «tajantemente» que el Gobierno español estuviera estudiando «suspender la autonomía o las actividades del Parlamento vasco». Respondió así al coordinador general de IU, Javier Madrazo, quien aquel mismo día alertó de esa posibilidad.

Mayor indicó que «de momento sólo hay un conflicto», en referencia al «tonto pulso», según lo calificó, existente entre el Parlamento y el Tribunal Supremo en torno a la disolución del grupo de Araba, Bizkaia eta Gipuzkoako Sozialista Abertzaleak. Tras afirmar que ese conflicto es «un preámbulo del plan Ibarretxe», Mayor consideró que «es al Tribunal Supremo al que le está correspondiendo lidiar esta parte del plan Ibarretxe, y habrá luego otro conflicto y será otra la institución a la que le corresponda lidiar en esa situación».

Por ello, advirtió que «es el nacionalismo vasco el que tiene que parar, y si no quiere parar, evidentemente, todos iremos al desfiladero». Y es que, a su juicio, «aquí nadie va a parar y el Estado de Derecho en el momento en que hay un desafío no puede detenerse».

Aseguró que en el PP «ni descartamos ni dejamos de descartar lo que puede significar la aplicación de todos los artículos de la Constitución» e insistió en que «lo que tiene que decidir el nacionalismo es si continúa en este loco laberinto y en este callejón sin salida o si, en un momento determinado, se detiene y piensa un poco más en el horizonte de este país y buscamos, realmente, un escenario donde la confrontación no sea la característica permanente».

Para Mayor, el conflicto creado sobre la disolución de Sozialista Abertzaleak «tiene un sólo cauce, que es la Justicia».

El dirigente del PP incidió en que lo ocurrido en esta cuestión «es un preámbulo» de la propuesta del lehendakari Juan José Ibarretxe, que, en su opinión, «a lo único que nos lleva es a un laberinto sin salida». Agregó que «el error histórico del PNV es asumir un proyecto de ruptura que era el que había simbolizado a ETA en la historia del nacionalismo».

En ese sentido, manifestó que «ellos, que fueron los motores de la autonomía, tienen que tener mucho cuidado porque cuando esos motores no paran nunca y continúan siempre en su estrategia, al final, pueden ser motores de destrucción de la autonomía».

El secretario general del PSE, Patxi López, también se pronunció sobre el posicionamiento de la Cámara de Gasteiz en torno al auto del Tribunal Supremo. A su juicio, PNV, EA e Izquierda Unida «nos están sumiendo en una crisis institucional sin precedentes por defender a esa formación política que no condena los atentados de ETA, llámese AuB o Sozialistak Abertzaleak».

López, quien compareció en rueda de prensa tras la reunión de la ejecutiva del PSE, expuso que su partido opina que «el tripartito se niega a cumplir la sentencia del Supremo por motivos electorales, porque siguen queriendo obtener votos del granero de los radicales».

Al igual que Mayor Oreja, estimó que PNV y EA «han puesto en marcha una estrategia de confrontación con el Estado de Derecho que les permita jugar el papel de víctimas frente a un hipotético enemigo exterior y así aglutinar a todo el mundo nacionalista».

Rafa Díez: «Hay que lograr un proceso de cambio político» El secretario general de LAB, Rafa Díez, afirmó ayer que «no hay que sacar a la gente a la calle para defender la soberanía del Parlamento de Gasteiz, sino para lograr un proceso de cambio político que propicie un escenario de paz y democracia en Euskal Herria».

En declaraciones realizadas en ETB, Díez adelantó que el sindicato abertzale no participaría en una eventual movilización que se convocase en respuesta a la querella interpuesta por la Fiscalía General del Estado contra los integrantes de la Mesa de la Cámara de Gasteiz Juan María Atutxa, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao, puesto que «se trataría de un acto coyuntural que no respondería al pulso de fondo». En cambio, señaló que LAB sí que se implicaría en una movilización en favor de un cambio político.

El secretario general de LAB se mostró convencido de que «toda esta presión» que, a su juicio, se está dando por parte del Tribunal Supremo «está dentro de la estrategia que PP y PSOE vienen desarrollando en los últimos años para intentar parar el proceso de cambio político que, de una u otra manera, viene desarrollándose desde el Pacto de Lizarra-Garazi».

Frente a esta estrategia, subrayó que «lo que hay que hacer es poner a la sociedad en marcha, pasar a una ofensiva social y política de envergadura».

Nueva fase Rafa Díez aseguró que «estamos entrando en una fase nueva dentro de esta transición de un escenario a otro». Además, manifestó que «estoy convencido de que, en el plazo de un año, este país se juega realmente un salto político de altura, de calidad».

«La sociedad vasca tiene que dar un salto de la dimensión que supuso Lizarra-Garazi en relación al proceso estatutario», agregó.