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Latinoamérica

Por la tierra

¿Deuda externa por territorio? El nuevo fantasma recorre esta Argentina desquiciada, rebota en mails ofreciendo pichinchas estancieras y alarma al arco ideológico entero, de la izquierda a la derecha más cerril y carapintada.
Por Miguel Bonasso

Un nuevo fantasma recorre la Argentina desquiciada de estos días, sobresaltando al Congreso, a los estrados judiciales, a los medios y aún a los correos electrónicos personales: la posibilidad de que los acreedores externos se cobren la deuda con territorio. Las voces de alarma: “Ahora vienen por las tierras” o “invaden Argentina”, resuenan desde la izquierda hasta la extrema derecha del arco ideológico y una encuesta sobre el tema, realizada por la firma Giacobbe y Asociados para una misteriosa “empresa europea” (a la que se le reserva la identidad) ha motivado una denuncia judicial y no poca inquietud en la Patagonia, al revelar que entre un 35 y un 40 por ciento de los encuestados en localidades como Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, no descarta la idea de ceder terrenos para saldar la deuda externa. Entre los alarmados sobresalen las diputadas Elisa Carrió (ARI) y Alicia Castro (Frente para el Cambio) junto al ex legislador justicialista Juan Gabriel Labaké. Fuera del marco parlamentario, el vicecomodoro retirado Horacio Ricciardelli, que participó en el levantamiento “carapintada” de Monte Caseros y actualmente lidera “Cóndor-Comunidad Nativa de Organizaciones Regionales”, un hasta ahora inédito “movimiento cívico-militar”, difunde en algunas asambleas porteñas un mapa de la “invasión extranjera” en el territorio nacional.

“Did you think about buying ields in Argentina?”

“¿Pensó en comprar campos en Argentina?”, pregunta con un inglés muy criollo el promotor cibernético. Y tras el interrogante no cuesta imaginar una coma y luego la palabra “amigou”. El mail, procedente de info@argenfarms.com.ar recaló inoportunamente en el correo electrónico de la diputada Alicia Castro (la misma que humilló a la bancada justicialista agitando una bandera norteamericana como sustituto de la nacional) y luego se sumó a una carpeta donde figuran otras firmas que buscan atraer terratenientes extranjeros hacia las bellas y complacientes pampas: www.com.ar/enfo rinv.htm; www.aunmas.com/socie dad/parte02.htm#praderas; www.portillolalli.com/PorqueIn vertir.htm. Ante Alicia, la prosa bilingüe de “argenfarms” (granjas argentinas) desplegaba un verdadero “país de las maravillas”: “Como resultado de la presente crisis en nuestro país, un gran número de campos ha quedado a precios increíblemente bajos con respecto al dólar. No dude en contactarnos para obtener más información”.

“Argenfarms”, ellos mismos lo dicen, “es un emprendimiento de Agroconnection S.A. y Telecom S.A.”. Se refieren a la misma Telecom que anunció recientemente la posibilidad de retirarse de la Argentina pesificada, después de haber integrado con Telefónica de España un oligopolio que en los años dolarizados del menemismo tenía ganancias promedio de 15 ciento sobre ventas, cuando el promedio mundial de las diez principales telefónicas del mundo en sus países de origen apenas superaba el 5 por ciento. A Marcela Bordenave y Mario Cafiero, diputados del ARI, les llegaron más ofertas para comprar tierras en San Martín de los Andes y otras zonas lacustres ya conquistadas por los megamillonarios Ted Turner (CNN) y Luciano Benetton. Las casas ribereñas, “de ensueño”, se ofrecen a precios “irrisorios” para ese tipo de clientela. Por decir algo: precios “menores” a un millón, dos, tres o 4 millones de dólares.

Ya antes de que las páginas electrónicas, profusamente ilustradas, de HVRA (Hacienda Virtual Realty Argentina) inundaran las pantallas de Bordenave y Cafiero, la lideresa del ARI, Elisa Carrió supo –a raíz de algunos viajes al interior y una visita a México– que los acreedores pretendían quedarse con los activos territoriales. Hace pocos días, cuando se discutió en la Cámara de Diputados la Ley de Quiebras, incluyó un párrafo sobre el tema en su discurso: “Vienen por las tierras como último activo geopolítico importante”. Fue una simple mención, pero trascendió que Lilita conformó un equipo especial de investigación para estudiar a fondo la inquietante hipótesis.

Preguntas indiscretas

Fue una consulta encargada por una “empresa europea” cuya identidad se mantiene en reserva. El cuestionario de 30 preguntas estuvo astutamente confeccionado por los técnicos de la consultora Giacobbe y Asociados que preside el señor Jorge Giacobbe. Estuvo dirigida a 1500 personas que habitan diversas poblaciones de la Patagonia. Algunas preguntas pueden encender la alarma del menos nacionalista de los observadores: “¿Estaría de acuerdo que la Argentina entregue los derechos sobre sus territorios en la Antártida para cancelar totalmente la deuda externa del país?”. Otro interrogante parece sintonizar con la propuesta (cuasi secesionista) de institucionalizar la región patagónica, que plantea el gobernador neuquino Jorge Sobisch: “¿Estaría de acuerdo en la unificación de Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego en una sola provincia o región?”.

El resultado, que dio a conocer a través de la web el diario El Patagónico, puede leerse según la socorrida metáfora del vaso medio vacío o medio lleno. Los más críticos pueden argüir que un 35 o un 40 por ciento de encuestados aceptando el canje de deudas por tierra, es un porcentaje alarmante. Los optimistas pueden señalar, en cambio, que un 60 a 65 por ciento negándose, constituye una decisiva mayoría patriótica. Según El Patagónico, el 65 por ciento de los consultados de Comodoro Rivadavia se negó tajantemente a cambiar territorio por deuda. El 35 por ciento restante fue menos homogéneo: el 12 por ciento adhirió a la propuesta sin rubores; un 11,3 por ciento dijo que “probablemente sí” y el 9 por ciento restante invirtió los términos, agregándole un “probablemente” a la negativa de canjear terrenos por deuda. Las poblaciones más intransigentes con el canje fueron Sarmiento, donde el 77,8 por ciento votó por la negativa; Comodoro, 65,2 por ciento y Puerto Madryn, 64,8 por ciento. Esquel fue la localidad más concesiva con apenas un 55,7 de respuestas negativas. Y en la legendaria Trelew, donde fueron masacrados 16 guerrilleros en agosto de 1972, el 39,8 por ciento se inclinó por entregar tierra para lograr un alivio financiero.

En una entrevista que le hizo Radio 21 (emisora de la santacruceña Caleta Olivia), Jorge Giacobbe dijo que la encuesta fue ordenada por una empresa europea “que desea conocer el pensamiento de los argentinos antes de decidir una inversión”, pero se negó a revelar de quién se trataba, amparándose en el secreto profesional. Probablemente tendrá que violentar dicho secreto ante el juez o los jueces que le toquen en gracia. El 20 de abril último el concejal comodorense Ricardo Fueyo presentó una denuncia contra la consultora y su presidente, en la fiscalía federal a cargo de Norberto Bellver.

También se presentó ante los Tribunales el ex legislador justicialista e isabelino Juan Gabriel Labaké, patrocinado por el abogado Juan Carlos Iglesias, ampliamente conocido por el periodismo que cubre Comodoro Py a raíz de otra resonante denuncia en el caso de los sobornos en el Senado.

Pero éste es sólo el comienzo. La encuesta y la idea que subyace en la consulta están coloreando al rojo vivo los espacios políticos de la web