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Latinoamérica

29 de octubre del 2003

El gobierno de Alvaro Uribe: la pura imágen de la ilegitimidad

Oto Higuita
Rebelión

La derrota política sufrida el pasado sábado 25 de octubre, día del referendo, por el gobierno proimperialista y de derecha de Alvaro Uribe tiene un hondo significado, que apenas ahora surge con plena claridad: la ilegitimidad del actual gobierno colombiano. Ilegitimidad que se confirma al no ser aprobado el referendo propuesto, pues con una abstención de más del 75% Colombia estaría siendo gobernada con el apoyo de una minoría. Ahora bien, ¿qué sigue? Es una de las preguntas que todo el mundo se hace. No obstante el intento de maniobrar a través de los medios de comunicación y matizar la derrota, los resultados son un hecho contundente. El pueblo colombiano se ha pronunciado: ha dicho no al plan de reformas que propuso Alvaro Uribe. ¿Ante un gobierno ilegítimo qué hacer?

La derrota del referendo de Uribe es una más de las que viene sufriendo la derecha aliada al imperialismo norteamericano tanto en Latinoamérica como en Irak, donde cada día es más fuerte la resistencia a la invasión, y en el medio Oriente, con la resistencia del pueblo palestino. No se han apagado aún las cenizas del levantamiento del pueblo boliviano que envío a "casa" (Miami, guarida de todos los gobernantes fascistas y reaccionarios latinoamericanos) a un presidente, Gonzalo Sanchez, el Goni, que también gobernaba con un apoyo minoritario (22%) y aún así se atrevió a imponer reformas y medidas siguiendo el formato fondomonetarista, ya harto usado y fracasado. Se propuso privatizar el gas vendiéndolo a una transnacional norteamericana, venía permitiéndo las fumigaciones de las plantaciones de coca del que dependían miles de familias campesinas, recortando los salarios a los trabajadores, etc, mostrando su fidelidad y entreguísmo a Washington. Hasta que un pueblo digno y organizado dijo basta, y de qué forma! Frenando en seco la entrega de la soberanía y proponiéndose, como lo ha manifestado, asumir el poder él mismo, a través de los campesinos e indígenas que son el el 90 % de la población de Bolivia. Con lo cual han enviado un mensaje contundente y firme al imperio y las burguesías arrodilladas: Un no rotundo a las privatizaciones, al pago de la deuda externa que axfisia las economías, a las fumigaciones, al ALCA y un rechazo a la intromisión foránea en los asuntos internos del soberano pueblo boliviano.

Hay que recordar que expulsados del poder han sido, también, otras figuras del zoológico de presidentes "breves" que ha tenido Latinoamérca en los últimos tiempos. Como Pedro Carmona, el "breve", que gobernó por un día Venezuela después del golpe de estado que patrocinó el imperialismo norteamericano contra el gobierno constitucional de Hugo Chávez, Jamil Mahuad en Ecuador el 21 de enero del 2000, Fernando de la Rúa presidente de Argentina, el 20 de diciembre de 2001. Lo que demuestra que desde la Patagonia hasta Colombia avanza una ola de protestas y movimientos populares que se oponen a las privatizaciones, al saqueo sin consideración alguna de los recursos y riquezas de los países, a la cancelación de la impagable deuda externa, al ALCA y a la entrega completa de la soberanía de los pueblos a los capitales transnacionales.

Enfrentando, además, a través de la lucha organizada la represión brutal de éstos regímenes, en lo cual el régimen colombiano ob stenta un récord en violaciones de derechos humanos y represión contra el pueblo y sus organizaciones sociales, que ni sus patrocinadores en Washington se atreven a ocultar.

¿Será la respuesta que acaba de dar el pueblo colombiano el comienzo del fin del régimen de Alvaro Uribe? Lo claro es que éste pasó de un día a otro a ser un gobierno ilegítimo. De esto no tiene nadie dudas, ni el mismo Uribe. Aún es temprano para predecir el resultado, pero lo claro es que la derecha tanto en Colombia como en el mundo viene sufriendo pequeñas y grandes derrotas que nos hacen pensar que soplan nuevos vientos en favor de los millones de oprimidos y humillados del mundo: los pueblos. La derrota política del referendo convocado por el gobierno proyanqui de Alvaro Uribe, es un paso más en esta dirección.
Oto Higuita,
Licenciado Historia económica y de las ideas, Universidad de Estocolomo
Miembro Comité por la abstención al referendo.
Actualmente bibliotecario del King's College London.