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Argentina: La lucha continúa

1991: surgen las Mujeres de Negro en Argentina

Mabel Bellucci*

Al iniciarse el conflicto en el Golfo Pérsico,en 1991, amplios sectores de las izquierdas y del nacionalismo popular local, apoyan las posiciones de Irak, amparándose en la aventura "antiimperialista" experimentada por el gobierno militar del General Galtieri (l982) contra el dominio colonial de Gran Bretaña sobre las Islas Malvinas, en el Atlántico Sur.
En este contexto prosaddamista se constituye un movimiento alternativo a las posiciones tradicionales de las izquierdas: el "Comité NO a la Guerra en Medio Oriente".
Posiblemente, este frente significa un intento de retomar el espíritu antibelicista y antimilitarista de las vanguardias obreras e intelectuales de las primeras décadas del siglo, a partir del ingreso de las corrientes inmigratorias de ultramar.
El "Comité NO a la Guerra" agrupa aproximadamente cuatrocientos personas que expresan un amplio arco de la cultura y de la intelectualidad de Buenos Aires y de otras ciudades del país. Esta iniciativa toma estado público mediante una solicitada a través de la cual se repudia tanto al ataque militar de las fuerzas norteamericanas y sus aliados como la aventura de Saddam Husseim en el Kuwait. Frente a esta situación, exhortan al conjunto de la sociedad a pronunciarse "contra la guerra y por el cese inmediato de todos los bombardeos". Asimismo, piden junto al retiro de las naves argentinas, "la inmediata apertura de negociaciones en la región del Golfo, a través de una Conferencia Internacional, que busque una salida integral a los conflictos de Medio Oriente, en base al respeto del derecho de autodeterminación de los pueblos y, en particular, los derechos del pueblo palestino, evitando por todos los medios la continuidad de las hostilidades".
En tanto que las mujeres que integran el Comité, en buena parte feministas autónomas, figuras referenciales de los organismo de derecho humanos, de frentes estudiantiles y artistas- junto con las voluntarias del servicio Paz y Justicia y Greenpeace, convocan a manifestar públicamente su repudio contra la guerra. Así, marchan por las calles de Buenos Aires, vestidas de negro riguroso, a semejanza del movimiento de Mujeres de Negro, el que se propone construir una política de paz internacional, ante cualquier avasallamiento al derecho de las etnias y de las minorías como así también desmantelar el orden patriarcal militar.
Nuestro frente de Mujeres de Negro finaliza su accionar y performance en la Plaza de Mayo; concentrándose a lo largo de las escalinatas de la Catedral. La actriz Cristina Banegas lee un conmovedor documento, escrito por María Moreno y Martha Rosenberg. Una parte del texto dice: "... Empecinadas en devolver como resistencia lo que se nos adjudica como única alternativa, y así como el blanco dejó de significar rendición, sino todo lo contrario en los pañuelos de las madres de Plaza de Mayo, queremos extender el sentido del luto para convertirlo en arma política; ya no es sólo el signo del dolor por la pérdida de un ser querido, la tragedia privada y su rito acotado entre cuatro paredes. Estamos de luto por nosotras y por las otras madres, por hijos, amantes, hermanos que nunca conoceremos.
Estamos de luto pero ennegrecidas por el petróleo cuyo botín hacen muertos vivos de los seres vivientes en los mares contaminados por el desecho industrial..
Estamos de luto porque nos negamos a ser las viudas de la sociedad civil y queremos que el negro de nuestros vestidos sea un borrón en medio de la obscenidad de las imágenes de la guerra en el Golfo.
Estamos de luto como Antígona porque como ella creemos que hay leyes no escritas, leyes que aún no han sido promulgadas, ni selladas en la mesa de negociaciones ante las Naciones Unidas, pero que conducen a la resistencia...
Por esos días, Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora expoen también una posición contraria al envío de tropas argentinas a la zona del conflicto.
En un documento, ellas expresan: "Nosotras, las Madres, condenamos todo acto de ocupación de territorios en otro país. Nuestra lucha se basa en la libre determinación de los pueblos.
Nosotras condenamos las injerencias de países que, con el pretexto de defender la paz, ocultan sus mezquinos intereses políticos y económicos".
En consecuencia, nosotras no aceptamos el envío de Fuerzas Armadas al Golfo, porque: 1) es una cuestión que deben solucionar los países árabes, sin intervención extranjera como fue la de Estados Unidos y la O.T.A.N en momentos de la invasión a las Malvinas.
2) las Fuerzas Armadas Argentinas no tienen reservado más que un sólo lugar dentro de la historia de la humanidad: la prisión. Ellas están inhabilitadas a defender cualquiera que sea, porque ellas son responsables del genocidio argentino..
3) Nosotros somos un país que sufre por lo hecho por las mismas Fuerzas Armadas y la policía sin escrúpulos que participaron con ellos".
Bajo el lema internacional " la guerra es el problema no la solución", este acontecimiento político se repetirá ocho años más tarde, contra la intervención multinacional de la OTAN, que esgrimiendo "razones humanitarias", decide "rescatar" al pueblo yugoslavo de la opresión y limpieza étnica del régimen de Milosevic. Evidentemente, ambas expresiones de repudio por parte de las mujeres integrantes del "Comité NO a la Guerra" representan propuestas inaugurales y antecesoras de la manifestación última que se llevó a cabo, hace más de dos semanas, en Buenos Aires.
* Asambleísta autónoma